domingo, 19 de julio de 2009

Voyeurismo en la azotea



Y cuando desperté la lente estaba ahí…



Descansar en la azotea ya no es un asunto muy privado que digamos.
La proliferación de edificios condominales, principalmente en las delegaciones Benito Juárez y Miguel Hidalgo, ha terminado con la privacidad de los balcones, e, incluso, con la intimidad de su recámara.

Me robaron mi paisaje
En las ventanas en donde antes se podían observar, cuando los índices de contaminación lo permitían, los volcanes Iztaccihual y Popocatépetl, o la sierra de las Cruces, ahora los vecinos se encuentran con… ¡Otra ventana!

Adiós a la intimidad
Uno no puede caminar tranquilamente por su habitación, desnudo, o en ropa interior, sin antes percatarse si las cortinas están bien cerradas, o sino han construido un edificio nuevo desde donde, a veces si quererlo, alguien volteé y se encuentre con una escena que no quería ver.
Aunque, no podemos olvidarnos de los voyeuristas que en lo alto de los edificios se acuestan, panza abajo, a espiar las azoteas, los balcones, e introducir su mirada hasta la sala o recámara de las viviendas.
Sé de algunos individuos que binoculares, o cámara con zoom o telefoto en mano, acostumbran espiar a sus vecinos. Gente que satisface su morbo sola o acompañada.

domingo, 12 de julio de 2009

Una piedra en el camino...






--¿Te gusta mi piedra?, me dijo un hombre cuando tomaba la foto.
--Creo que exagera un poco, le respondí.
--Es que siempre me dejan encerrado, insistió.







No se trata de la canción de El Rey, de José Alfredo Jiménez, sino de una realidad en la Ciudad de México.

O dónde más un vecino puede colocar una roca sobre la cinta asfáltica, o levantar un bloque de concreto en el primer carril de la calle, sin que pase nada.

Técnicamente, el personal de servicios urbanos debería levantar los objetos que están en la calle, y a quien coloca piedras, o clava tubos en pleno asfalto, se le debería multar.

La Ley de Cultura Cívica del DF, modificada en enero del 2009, contempla como infracción contra la tranquilidad de las personas, el que una persona impida usar los bienes del dominio público, como, por ejemplo, la calle para estacionarse.

En los hechos bastaría con llamar a un oficial de policía y pedirle que llevara ante el Juzgado Cívico a quien coloca un objeto en la calle para impedir que uno se pueda estacionar.

Pero no sucede así y en las calles chilangas podemos encontrar de todo sobre el asfalto, hasta una roca amarilla, quesque para que los automovilsitas no choquen.

Un ejemplo es la calle San Francisco, Casi esquina con Torres Adalid, en la Colonia del Valle.

De cualquier forma, y aunque sólo tenga que ver con el título, aquí les dejo la liga de la canción:
http://www.youtube.com/watch?v=EyRN5u59zyM

lunes, 6 de julio de 2009

El voto blanco, un jalón de orejas… ¿y algo más?

Si la miopía política se impone, los partidos y candidatos que ganaron algunas gubernaturas, diputaciones, alcaldías y delegaciones, celebrarán, soberbios, sin voltear a ver a quienes votaron en blanco.

Aplaudirán el triunfo de Juanito y la fuerza de Andrés Manuel López Obrador; celebrarán las tres delegaciones panistas, y los priístas saborearán el regreso al poder.

¿Y si no voltean a ver al movimiento anulista? La inconformidad podría regresar de otra forma, tal vez más radical, o más organizada, en la próxima elección.

El porcentaje de voto nulo en estos comicios es la medición de la cantidad de electores inconformes, que creen en la democracia participativa, en el sufragio, pero no en los políticos a la mexicana, ni en cómo se han comportado los electores.

No es que no crean en los partidos o en los políticos. En lo que no están de acuerdo es en el papel que han jugado en México.

Quienes anularon el voto ahora saben cuánto pesan. Y con un poco de organización podrían hacer valer su peso rumbo a la contienda por la Presidencia de la República.

La anécdota
Cuando era estudiante universitario El Roy se me acercó, allá en un barrio del municipio de Chimalhuacán, en donde vivía, y me propuso: “vamos a hacer una organización de profesionistas, vamos a pedir la cartera de profesionistas en el PRI, ahí hay lana…”

15 años después, El Roy ganó la elección en su distrito y en la próxima legislatura será diputado federal por el PRI. Bienvenida la nueva mayoría.

domingo, 28 de junio de 2009

Día del Árbol

La esquela en el periódico llamó mi atención. Lamentaba la muerte de cientos de árboles talados en el Bosque de Chapultepec y provocó la indignación de Germán Dehesa, integrante del Consejo Rector para el rescate de ese espació verde-histórico-urbano de la Ciudad, quien se quejó amargamente en su columna con un: “Ahora resulta que hasta arboricida y ardillicida soy” (7 de febrero de 2005, en la columna Gaceta del Ángel, sección Ciudad del Periódico Reforma).

“Permítannos terminar y ya luego nos mientan la madre, o nos erigen un busto de baquelita tipo bronce, pero ¡por favor!, no frieguen, ni prorrumpan en alaridos mientras trabajamos”, escribió indignado el escritor.

La esquela se refería a la tala de árboles que se realizó durante la remodelación y el rescate del Bosque de Chapultepec, durante el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador.

A buscar
Me pareció una manera original de protestar y rastree al responsable de la publicación para entrevistarlo.

Conocí en Daniel Gersherson a una persona apasionada por los árboles, que siempre ha estado dispuesto a dar la batalla por cada uno de éstos.

Un día me llamó: “Alberto, quieren talar una palmera hermosa en Polanco. Van a construir un edificio”.

“¿Y qué propones?”, le pregunté. “Voy a salvar esa palmera, yo voy a pagar los gastos, ya conseguí el terreno en que se puede trasplantar y estoy buscando al equipo que pueda hacerlo”, me respondió

Y sí, lo hizo. Cubrió los gastos de ese trasplante y salvó la palmera de unos 25 metros de altura. Pero esa sólo fue la primera acción de ese tipo. Después siguió una jacaranda y más tarde otros árboles.

Cómo Gersherson hay otros apasionados de la naturaleza que rescatan a los árboles porque los aman, porque los aprecian como seres vivos, a quienes pocos parecen defender.
Pero si los capitalinos no somos capaces de defender a los árboles como seres vivos, a continuación les doy un motivo más para cuidarlos.

Árboles que caen
En la ciudad de México caen entre 2 mil y 3 mil árboles al año.
Muchos de ellos provocan muertes, mientras que otros causan daños a casas y autos.

¿Sabes que en el 90% de los casos un árbol cae por causas relacionadas con acciones de los capitalinos?

-Una tala incorrecta puede hacer que un árbol pierda el equilibrio y su peso se cargue hacia un lado u otro.

-El no permitir que absorba el agua suficiente, reduciendo su cajete -el espacio de tierra que hay alrededor de un árbol en un banqueta- con cemento.

-La colocación de lámparas, contactos, fierros, e, incluso, los golpeteos constantes con objetos en el tronco.

Esta situación es potenciada con la intensa lluvia o el viento, pero en un principio, la culpa fue de una acción humana.

domingo, 21 de junio de 2009

El News Divine

La historia de la forma en que murió Ericka Rocha, asfixiada y sin un paramédico que quisiera auxiliarla, a unos metros de la puerta de El News Divine, contada por una de sus amigas, causó indignación en la junta editorial de Publimetro, y fue la nota principal del 24 de junio de 2008.
“Dejaron morir a mi amiga”, declaró la joven, de la cual guardamos su anonimato ante la incertidumbre y el temor de los que estuvieron involucrados.
Ahora, a un año de aquella tragedia cabe recordar el relato. El PDF se puede encontrar en la siguiente dirección: http://metropoint.metro.lu/20080624_Publimetro.pdf

A ÉRIKA Rocha, menor de 13 años que murió en el operativo de la discoteca News Divine,
la dejaron morir, de acuerdo con una testigo entrevistada por Publimetro.

“Cuando la sacaron estaba morada, y con manchas rojas en la cara; estaba sudando, pero todavía llevaba los ojos abiertos y se quejaba como cuando una persona no puede respirar”, recuerda una de sus amigas que la recibió en la calle y que vio como la vida de la joven se extinguía, sin que nadie la atendiera.

“Había dos señoritas que la comenzaron a revisar, pero luego sacaron a una policía que estaba muerta y un patrullero le dijo a ellas que la atendieran, que dejaran a esa escuincla en el suelo,
y que vieran a su compañera”, relata la joven de 18 años, que proporcionó su nombre a este medio, pero que pidió el anonimato.

Y Érika se quedó en el suelo mientras las paramédicas fueron a confirmar que la mujer policía a la que fueron a atender ya estaba muerta.

El inicio
De acuerdo con la joven, ella estaba formada para entrar a la tardeada cuando llegó una camioneta con policías; después de un momento encendió la sirena y arribaron otros vehículos con granaderos.

“Nosotros nos espantamos, porque cuando se bajaron comenzaron a pegar a la pared a los que estábamos afuera. Unos policías que traían una especie de metralletas, comenzaron a encañonar a los demás chavos”, recordó durante la entrevista.

Los uniformados comenzaron a subir a los jóvenes a las camionetas.

El del collarín
“Uno que traía un collarín y un radio, y que andaba de blanco, le dijo a los policías que ya se metieran por todos y que subieran a todos los que estábamos afuera”, señala.

Ya en la puerta se registraba un enfrentamiento. Una joven se quejaba porque le ardía la cara y el cuerpo. Gritaba que le había caído una botella con gas.

Adentro
Rogelio, quien se encontraba en el interior del News Divine, también entrevistado por Publimetro, recuerda que desde el túnel de la salida alcanzaba a ver cómo los policías golpeaban a los jóvenes que abandonaban la disco.

“Yo no quise salir y me quedé adentro”, pero después, sin aire acondicionado, y con cientos de jóvenes dentro del establecimiento comenzaron a sentir calor y a romper vidrios, narró el.

El video editado
El testigo dijo que todo estaba tranquilo y de pronto se salió de control.

“Nos dijeron por el micrófono que teníamos que desalojar porque así lo había pedido el operativo.

Y la banda comenzó a chiflar. Entonces, nos ofrecieron que si cooperábamos la próxima entrada era gratis, y luego la banda se calló y comenzó a salir”, explica.

Pero afuera comenzaron los golpes y la gente comenzó a empujar; cerraron la puerta y el desorden creció.

viernes, 15 de mayo de 2009

Crónica de una Ciudad que quiere regresara la normalidad

La gente se mueve entre el temor y el menosprecio hacia un virus que ha matado a cuando menos 66 mexicanos, y es que el análisis de muestras de quienes fallecieron sigue.

Los del miedo
Los saludos de mano escasean, y no por una simple recomendación, sino por el miedo. Y cuando por error alguien respondió a una mano extendida, de inmediato se usa el gel desinfectante, tan menospreciado en otros tiempos.
En las escuelas particulares hay reclamos de papás porque no todos los niños llevan cubrebocas, en las públicas, a pesar del golpe a la economía de las familias, hay quien lleva su propio gel en la mochila.
Ver salir al esposo o a la esposa de la casa con cubre bocas y un poco de gel en un frasquito es una escena que comienza a hacerse cotidiana.

Los del menosprecio
“Si ni pasa nada”,“es un invento para distraernos”, “Algo se traen estos cabrones”, “se quieren hacer los héroes”, “esas son puras payasadas”, “yo no conozco a ningún enfermo”, son algunos de los comentarios de quienes no creen en esta contingencia sanitaria, ni, mucho menos, en el virus AH1N1.

Y entre los políticos
El presidente, Felipe Calderón; el jefe de Gobierno del DF, Marcelo Ebrard y otros gobernantes no usan corbata para atender las recomendaciones de la Secretaría de Salu. Pero el gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, sí la usa porque, dice, no se ha comprobado en efectivamente, guarden gérmenes.

Y la vida en la ciudad sigue, entre una posición y otra.

viernes, 8 de mayo de 2009

A propósito de Derecho de Réplica

Rosario Robles no es la única integrante del PRD que se ha reunido con Carlos Salinas.
Hay otros personajes, que ahora son muy cercanos a Andrés Manuel López Obrador, que lo hicieron, y no sólo platicaron con él, sino que tenían ciertas consideraciones, como decirle: “Presidente”.
Quienes conocen esos pasajes, entienden que, aunque sesgados, y ocultando la relación y el encuentro con varios periodistas y políticos que recibieron su apoyo económico, hay en el libro de Carlos Ahumada, Derecho de Réplica, algo de verdad. 
Por eso algunos sólo salen a retar al autor, de manera un tanto bravucona, para que pruebe lo que dice, pero no hay quien se comprometa a presentar una demanda por esos dichos.